Barrio Escalante, San José

Visitas con cita previa

Agendar una visita (se abre la agenda)
Amelia, de Carlos Tapia. Una mirada frontal y sobredimensionada sostiene el peso absoluto del lienzo.
1 foto · 1 video
Año
2016
Técnica
Acrílico/Tela
Medidas
146 × 143 cm
Colección
Coloremia
Estado
Disponible
Paleta
rojo bermellón, amarillo cromo, azul cobalto, verde esmeralda, rosa malva
Trazo
Planos saturados de acrílico delimitados por contornos negros gruesos y lineales de impronta gráfica

Análisis curatorial

Una mirada frontal y sobredimensionada sostiene el peso absoluto del lienzo. El rostro felino funciona aquí no como un mero retrato de animal doméstico, sino como un contenedor cosmogónico, un mapa estallado en múltiples microhistorias que desbordan la silueta. La estructura general apela a la solidez de un vitral: gruesas líneas negras compartimentan el espacio, dividiendo cada segmento anatómico en una escena autónoma donde convergen la fantasía lúdica y una vibración casi psicodélica.

En las cuencas oculares y las mejillas, el espacio figurativo estalla en paradojas. Dentro de los ojos se anidan otros gatos diminutos que observan a su vez al espectador; en el ojo derecho confluyen olas marinas de azul cobalto con un sol radiante, mientras que en el izquierdo rayos eléctricos zigzaguean bajo un arco verde esmeralda. El tabique nasal se erige como un eje totémico vertical poblado por espirales y pupilas insomnes, conectando la frente estelar (donde orbitan planetas anillados) con un pecho fragmentado en franjas cromáticas que recuerdan telas populares o secuencias de abanicos.

El acrílico está aplicado con una franqueza rotunda, en campos planos y densos de pigmento puro que renuncian deliberadamente a la gradación tonal o al claroscuro convencional. La luz proviene del choque térmico entre tintas: el rojo bermellón envolvente del fondo presiona la figura hacia adelante, exaltando los amarillos cítricos, los púrpuras y los verdes encendidos que vibran en el primer plano. Hay una tensión constante entre el estatismo simétrico del retrato y el movimiento bullicioso de las viñetas internas, donde una pequeña pantera negra trepa por la mejilla y un personaje verde gesticula en el pómulo opuesto.

Amelia propone una inmersión en la psique felina entendida como universo autónomo. Al convertir la anatomía en territorio narrativo, la obra desafía la lectura pasiva e invita a descifrar un laberinto visual cargado de vitalidad, asombro y mitología personal.

Amelia

Otras obras de Carlos Tapia

152 obras

Obras disponibles

Ver las 152 obras de Carlos Tapia

Obras similares

Por tema, paleta y estilo

Escribir a la galería por WhatsApp

Cookies

Usamos cookies para saber cómo se recorre el sitio y para mostrar anuncios de la galería en otras plataformas. Solo se activan si las acepta.