Barrio Escalante, San José

Visitas con cita previa

Agendar una visita (se abre la agenda)
Punta Uva, de Leonel González. El azul no opera aquí como un registro pasivo del mar y del cielo, sino como una pulsión envolvente que presiona desde los extremos de la tela.

Leonel González

Punta UvaVendida

Técnica
Acrílico/Tela
Medidas
150 × 124 cm
Estado
Vendida
Paleta
azul cobalto, turquesa, amarillo luminoso, verde oliva, rosa fucsia
Trazo
Pincelada empastada y gestual con frotados y superposición de capas cromáticas vibrantes

Análisis curatorial

El azul no opera aquí como un registro pasivo del mar y del cielo, sino como una pulsión envolvente que presiona desde los extremos de la tela. Entre la inmensidad densa del agua en el primer plano y la atmósfera cargada del firmamento, la franja de tierra arde en un amarillo eléctrico. Punta Uva se despliega así como una visión febril del litoral caribeño, donde la geografía habitual cede su lugar a un estallido cromático de resonancia casi mágica.

La arquitectura vernácula, con sus casas de madera sobre pilotes, emerge entre una vegetación apretada y discontinua. Estas construcciones en tonos celestes y turquesas, puntuadas por marcos de un rosa vibrante, parecen flotar en la pendiente arenosa antes de fundirse con el follaje. No hay intención de reproducir una perspectiva matemática: la escala de los volúmenes responde más bien a una lógica emotiva, donde las edificaciones se vuelven refugios frágiles frente a una naturaleza exuberante y continua.

En medio de esta densidad cromática, las figuras humanas se reducen a siluetas mínimas, recortadas en negro carbón. Desprovistas de rasgos individuales, se convierten en signos de presencia pura: cuerpos que nadan con los brazos apenas insinuados sobre el oleaje, bañistas errantes en la playa y un perro trotando a la izquierda. Esta síntesis gestual les otorga un carácter atemporal, como si fuesen apariciones fugaces que habitan el paisaje sin perturbar su cadencia primordial.

La materia acrílica se deposita con soltura, acumulando capas, barridos y raspaduras que dejan ver las tensiones del fondo. La luz no proviene de una fuente exterior identificable; emana del choque directo entre los pigmentos, especialmente en la línea de rompiente donde el blanco y el celeste chisporrotean contra el mar profundo. González suspende el Caribe en un punto exacto entre la memoria sensorial y la intensidad del mito cotidiano.

Punta Uva

Otras obras de Leonel González

17 obras

Obras disponibles

Vendidas e históricas

Ver las 17 obras de Leonel González

Obras similares

Por tema, paleta y estilo

Escribir a la galería por WhatsApp

Cookies

Usamos cookies para saber cómo se recorre el sitio y para mostrar anuncios de la galería en otras plataformas. Solo se activan si las acepta.