Barrio Escalante, San José

Visitas con cita previa

Agendar una visita (se abre la agenda)
Paisaje Florido, de Álvaro Gómez. Un formato panorámico de casi dos metros y medio de extensión convierte la contemplación en un recorrido envolvente de extremo a extremo.
1 foto · 1 video

Álvaro Gómez

Paisaje FloridoVendida

Año
2019
Técnica
Acrílico/Tela
Medidas
80 × 240 cm
Estado
Vendida
Paleta
rojo carmesí, bermellón, naranja fuego, blanco puro, gris niebla, verde bosque
Trazo
Empastes puntuales y toques directos de materia en capas densas sobre fondo atmosférico

Análisis curatorial

Un formato panorámico de casi dos metros y medio de extensión convierte la contemplación en un recorrido envolvente de extremo a extremo. En lugar de ofrecer un horizonte convencional o una fuga hacia la lejanía, la mirada queda atrapada en una marea botánica implacable: una proliferación de corolas rojas, carmines y bermellones que saturan el plano visual. Las flores no están dispuestas según un orden dócil ni clasificatorio, sino como un enjambre rítmico que parece brotar desde el borde inferior con la fuerza de un latido constante, multiplicándose en cientos de modulaciones cromáticas que vibran al unísono frente al espectador.

Entre los pétalos encendidos, una constelación de diminutos destellos blancos y núcleos anaranjados introduce una cadencia casi musical, agitando la mirada con pequeños chispazos de luz nítida. Hacia el tercio superior, esa aglomeración vegetal empieza a desgranarse con delicadeza. El fondo grisáceo, de una tonalidad neutra y atmosférica semejante a la niebla matinal o a la piedra húmeda, deja de ser un simple plano posterior para convertirse en aire y silencio. Allí, los tallos se afinan y los capullos flotan dispersos, suspendidos en una transición sutil donde la densidad matérica se disuelve en el vacío.

El acrílico opera mediante una superposición insistente de empastes breves, manchas cargadas y toques directos de pigmento que dotan al lienzo de una cualidad táctil indiscutible. Esa superficie accidentada genera sombras microscópicas y rebotes de luz interna, de modo que la tela altera su vibración según la distancia y el ángulo desde donde se la examine. Más allá de un registro botánico, la escena construye una experiencia de inmersión física en la abundancia orgánica. La naturaleza se manifiesta en su punto álgido de ebullición, un estado de suspensión donde la energía silvestre desborda cualquier contención del marco y envuelve por completo el campo perceptivo.

Paisaje Florido

Otras obras de Álvaro Gómez

66 obras

Obras disponibles

Ver las 66 obras de Álvaro Gómez

Obras similares

Por tema, paleta y estilo

Escribir a la galería por WhatsApp

Cookies

Usamos cookies para saber cómo se recorre el sitio y para mostrar anuncios de la galería en otras plataformas. Solo se activan si las acepta.