Barrio Escalante, San José

Visitas con cita previa

Agendar una visita (se abre la agenda)
Corcovado, de Carlos Tapia. El pulso de la superficie manda antes que cualquier anclaje geográfico.
1 foto · 1 video

Carlos Tapia

Corcovado

Año
2017
Técnica
Acrílico/Tela
Medidas
80 × 130 cm
Estado
Disponible
Paleta
ocre dorado, azul cerúleo, verde azulado, rosa magenta, verde bosque, pardo rojizo
Trazo
Empaste táctil aplicado mediante toques cortos, manchas rítmicas y pinceladas yuxtapuestas de acrílico denso.

Análisis curatorial

El pulso de la superficie manda antes que cualquier anclaje geográfico. Aunque el título señale a Corcovado, el lienzo elude la documentación pasiva de la costa pacífica para traducirla en un tejido de manchas rotundas y vibración cromática. La escena se organiza en tres franjas horizontales bien delimitadas pero en perpetua ebullición interna: el agua inquieta del primer plano, el cantil rocoso coronado de vegetación en el centro y una atmósfera saturada de nubes que presiona desde lo alto.

El agua avanza hacia el espectador mediante un moteado rítmico de verdes esmeralda, azules profundos y destellos amarillos, simulando el quiebre de la luz solar sobre el oleaje a través de pinceladas breves y yuxtapuestas. Por encima de este espejo fragmentado, el corte geológico de la roca emerge con una presencia casi escultórica. El artista modela los acantilados con ocres dorados y amarillos luminosos que chocan contra oquedades umbrías, moradas y tierras de sombra, creando grietas cavernosas que otorgan peso terrenal a la vista.

Sobre ese basamento mineral estalla una masa botánica que desafía deliberadamente el verde uniforme de la selva virgen. La fronda se descompone en copas anaranjadas, púrpuras, rosas y verdes musgo, trabajadas con toques densos de materia pictórica que confieren relieve y volumen a cada follaje. Un único árbol se desmarca hacia la derecha, elevando su tronco rojizo bifurcado para quebrar la continuidad horizontal y proyectar su copa aislada directamente sobre el plano celeste.

El cielo responde a esta agitación con volutas blancas densamente arremolinadas contra un azul puro, negando cualquier sensación de vacío o reposo atmosférico. Ninguna zona del cuadro permanece inerte. El empaste directo y la superposición decidida del acrílico convierten la memoria de este litoral en un tapiz táctil, donde la geografía costera se manifiesta no como una postal remota, sino como una fuerza orgánica desbordada de luz y temperatura.

Corcovado

Otras obras de Carlos Tapia

152 obras

Obras disponibles

Ver las 152 obras de Carlos Tapia

Obras similares

Por tema, paleta y estilo

Escribir a la galería por WhatsApp

Cookies

Usamos cookies para saber cómo se recorre el sitio y para mostrar anuncios de la galería en otras plataformas. Solo se activan si las acepta.