Barrio Escalante, San José

Visitas con cita previa

Agendar una visita (se abre la agenda)
Violín Morado, de Alexy Palenzuela. La piel tersa y curvada de una berenjena madura asume la anatomía de un instrumento de cuerda en una metamorfosis táctil y desconcertante.

Alexy Palenzuela

Violín MoradoVendida

Año
2014
Técnica
Resina
Medidas
34 × 23 × 23 cm
Estado
Vendida
Paleta
morado berenjena, ámbar, caramelo, negro azabache, lavanda agrisado
Trazo
Volumen en resina modelada y pulida con acabado brillante de alta reflexión.

Análisis curatorial

La piel tersa y curvada de una berenjena madura asume la anatomía de un instrumento de cuerda en una metamorfosis táctil y desconcertante. En esta escultura de resina, Alexy Palenzuela superpone dos órdenes visuales dispares: la naturaleza botánica, carnosa y perecedera, frente a la arquitectura calculada de la luthería clásica. El acabado vítreo, de un brillo similar al esmalte industrial o a la laca de taller, hace que la luz resbale limpiamente por el vientre morado profundo, duplicando el entorno en reflejos nítidos que acentúan la redondez voluptuosa del volumen.

En el tercio superior ocurre el nudo de mayor tensión plástica. El cáliz vegetal se disuelve en una sustancia viscosa, semejante a caramelo fundido o resina ambarina de tonos anaranjados que escurre en lengüetas sinuosas sobre el cuerpo violáceo. De ese cuello elástico brota el mástil, coronado por una voluta retorcida que desafía la simetría tradicional del tallado musical. Las clavijas negras atraviesan horizontalmente la espiga con rigidez punzante, introduciendo un eje que contrarresta la ascensión sinuosa y dota al conjunto de una gravedad contenida. Hacia la base, un cordal estilizado en negro azabache funciona como un ancla visual, subrayando la condición instrumental de una forma que rehúye su utilidad práctica.

El cruce entre ambos elementos activa una lectura emparentada con el absurdo surrealista y la ironía del objeto encontrado. Palenzuela desplaza el violín de su habitual solemnidad para injertarlo en el territorio fértil y doméstico de la huerta, convocando una extraña sinestesia entre la densidad del fruto y la evocación acústica. Privado de cuerdas y aberturas tonales, el volumen permanece sellado, convertido en un objeto silencioso que compensa su mutismo con una poderosa carga de sensualidad táctil, atrapado para siempre en el punto medio entre el crecimiento orgánico y la factura manufacturada.

Violín Morado

Otras obras de Alexy Palenzuela

15 obras

Obras disponibles

Consultar disponibilidad

Vendidas e históricas

Ver las 15 obras de Alexy Palenzuela

Obras similares

Por tema, paleta y estilo

Escribir a la galería por WhatsApp

Cookies

Usamos cookies para saber cómo se recorre el sitio y para mostrar anuncios de la galería en otras plataformas. Solo se activan si las acepta.