(Trans)formaciones en el paisaje
Luis Fernando Quirós sobre la muestra «Transformaciones en el paisaje» de Luis Chacón en Galería Valanti.
· Luis Fernando Quirós
Con frecuencia afirmo que hoy día no es lo mismo saber pintar, saber dibujar, saber fotografiar, saber instalar, que saber hacer arte. Ser artista conlleva enfrentarse a un escenario cambiante, a un paisaje en (trans)formación. Para ganarse ese calificativo de 'artista' se le requiere aprender constantemente -evolución lógica de su lenguaje, lectura apropiada del tiempo, manejo o condición de la técnica y su expresión-, pero además se le exige temple en la actitud de ser 'eterno aprendiz del camino', pues las rutas del arte poseen demasiados desvíos y sólo quien está sumido de lleno en el cultivo de sus talentos será capaz de discernir cuál lo conducirá a una meta -que tampoco lo es tal-, porque no existe meta sin que sea otro comienzo.
El escritor japonés Kobo Abe decía que la esencia no es un fruto -no es un cuadro o pintura, escultura, fotografía, diseño, arquitectura-; la esencia es un proceso. Tal y como lo apreciaba Habermas en la 'acción comunicativa', no se puede entender al artista más que en la acción misma de crear.
También a menudo afirmo que el artista anda buscando lo que no sabe, y esa condición -en su incertidumbre y en la asunción a sus contingencias-, encuentra el valorativo de interés para apreciar lo genuino; porque cuando el artista comprende del todo lo que encuentra, deja de interesarle para reiniciar la búsqueda otra cosa (a eso se le llama investigar). Esto último es un talento cultivado con sabiduría, rigor, paciencia y una gran dosis de sagacidad en la mirada para captar las oportunidades y tomar decisiones oportunas en el momento oportuno; en ese espacio los 'no artistas' se pierden y abandonan su flaqueante intención de caminantes.
Efecto vórtice y la (trans)formación
El artista Luis Chacón nos ofrece una nueva muestra de su forma de arte: 'Transformaciones en el paisaje', fotografía y acrílicos sobre lienzo, y 'Transformaciones en el paisaje' fotografía y lacas sobre madera; representa el producto de andar en uno de esos desvíos que él encontró en su ruta. Me encanta el título de su muestra en la Galería Valanti, pues habla de lo transitivo, del proceso cambiante que con seguridad lo llevará a otro producto quizás (in)imaginado.
Lo exhibido no es pintura pura, en tanto se sirve de la fotografía inserta en una especie de 'deriva', la cual no se sabe a dónde llegará; porque si lo supiese con certeza quizás se desviaría para abordar otra puerta más hacia ese espacio de lo desconocido: ese es el verdadero carácter del taller del artista cuando se trata de ingresar a un laboratorio que le catapulta a la vivencia de lo incierto.
Lo desafiante de apreciar el arte actual –desde mi postura crítica-, es que al principio tampoco uno sabe nada de lo observado; la mirada enfoca un horizonte difuso o tormenta embravecida pero que se nos requiere aprender a cabalgar. Al intentar hacerlo seremos engullidos por su ojo con su 'errante e imprevisible trazo', que en teoría del caos se denomina 'efecto vórtice' y que aunque es destructor se caracteriza como de suma fuerza creativa.
Búsqueda del fluir
Para el filósofo francés Edgar Morín -y en tanto arte, proceso o ruta es sinónimo de pensamiento complejo:
es un viaje, un desafío, una travesía, una estrategia que se ensaya para llegar a un final pensado, imaginado y al mismo tiempo insólito, imprevisto y errante.
Entonces la condición de ser artista contemporáneo adquiere el compromiso del estratega quien traza una cartografía para conducirnos sagazmente a un final poroso, en el que siempre se fluye; desde ahí se va a un remanente vivencial que nos hace crecer en ese tránsito perenne de quien intenta (trans)formar su propio paisaje.